¡QUE COMIENCE EL JUEGO!

Two people interacting with clues and objects in a dim escape room

Nuestro lado competitivo puede querer no pedir pistas y tratar de superar el mejor tiempo, pero en realidad el propósito de un escape room es divertirse y disfrutar.

CUANDO EMPIEZA EL CRONÓMETRO

Cuando empiece el cronómetro, divídanse y exploren la sala a fondo. Digan en voz alta lo que vean cuando algo parezca relacionado con un acertijo, y cada vez que encuentren o desbloqueen algo interesante.

Compartir esta información es importante para poder conectar pistas. Por ejemplo, ese símbolo debajo del escritorio podría ser crucial más adelante, pero si no le dices al equipo que lo viste, ¡no podrán usarlo! La comunicación es fundamental. Incluso pensar en voz alta puede ayudar a que surjan nuevas ideas entre tus compañeros.

Es probable que en algún momento se queden atascados y necesiten un empujoncito para avanzar. No dejes que el orgullo te detenga, ¡no hay vergüenza en pedir pistas! La experiencia será más divertida si avanzan con constancia y ven la mayoría de los acertijos, incluso si no logran salir a tiempo. A veces cuesta empezar cuando hay tanta información. No esperes más de 5 o 10 minutos para pedir una pista inicial y poner el juego en marcha, porque puede que no recuperes ese tiempo si sigues perdiendo minutos valiosos sin avanzar.

CONSEJOS PARA JUGAR

Cuando encuentres objetos o acertijos importantes, ayuda mantenerlos todos en un mismo lugar para que el equipo pueda inspeccionarlos o recuperarlos fácilmente cuando sea necesario.

Un buen escape room no te permitirá ‘romper’ un acertijo cambiando los objetos de lugar, pero ten en cuenta que la cercanía de algunos elementos puede ser intencionada para facilitar la comprensión del juego. Sé cuidadoso si algo parece estar montado con mucho detalle.

Las salas rara vez son 100% lineales, así que aunque sea tentador seguir la acción, ver a 5 personas mirando a alguien completar un laberinto para conseguir una llave no es la mejor forma de aprovechar el tiempo. Busca tu propio camino y trabaja en objetos o áreas que el resto del equipo no esté cubriendo. Si estás atascado en un acertijo, especialmente uno físico, no dudes en dejar que otro integrante lo pruebe. Las distintas formas de resolver problemas son clave para avanzar. Además, ¡a nadie le gusta alguien que monopolice el acertijo! Reconoce cuando estás bloqueado y actúa pensando en el beneficio del equipo.

Los acertijos en un escape room deben ser justos y lógicos. A veces será necesario pensar fuera de lo común, pero empieza siempre con soluciones básicas y un enfoque racional. No empieces a probar números o códigos al azar. Además de perder tiempo, corres el riesgo de abrir algo que no deberías tocar aún. Tampoco uses la fuerza para saltarte candados o acertijos, eso sólo romperá el ritmo del juego y causará confusión. Las escape rooms rara vez requieren fuerza física. Respeta el entorno y no arruines la experiencia ni para tu equipo ni para los siguientes jugadores.

Mantén las llaves usadas en sus cerraduras y los candados abiertos en sus pestillos. Esto evita confusiones sobre qué llaves se usaron y cuáles fueron las soluciones correctas. Sobre todo en salas grandes, ayuda que quede un rastro que los compañeros puedan consultar si estaban ocupados en otro lugar.

‘No tocar’ no siempre significa ‘No mirar’. Algunos elementos, como enchufes, no forman parte del juego y deben ignorarse, pero otros objetos o zonas marcadas como ‘No tocar’ pueden tener información visible importante.

Si tu Game Master te dice que pares, ¡para! Están ahí para ayudarte y proteger tu experiencia. Si crees que algo permanente es necesario pero no estás seguro (por ejemplo, cortar un cable), dilo en voz alta antes de hacerlo. Dale unos segundos al Game Master para intervenir si vas a causar daño. ¡Mejor prevenir que lamentar, y ellos te lo agradecerán! Si te sugieren pedir una pista, probablemente sea que no vas por buen camino y estás perdiendo tiempo, así que hazles caso y pide una.

Nuestro lado competitivo puede querer no pedir pistas y tratar de superar el mejor tiempo, pero en realidad el propósito de un escape room es divertirse y disfrutar.

Ten siempre en cuenta el tiempo para recordar pedir pistas si te atascas; los juegos rara vez se ganan acelerando sólo en los últimos 5 minutos. No te preocupes por tener el mejor tiempo, a menos que estés compitiendo en las Finales Mundiales de Escape Room, ¡claro!

DESPUÉS DEL JUEGO

Cuando termine el juego, tu anfitrión te felicitará o lamentará y podrá responder cualquier pregunta sobre los acertijos y los pasos pendientes.

Un buen Game Master tratará de asegurarse que veas la mayoría de la sala durante tu experiencia. En general, no suele valer la pena repetir un escape room para completarlo y tu dinero se invierte mejor en una sala nueva la próxima vez. Normalmente sigue la oportunidad de hacerse una foto en equipo y, dependiendo de las instalaciones, podrás sentarte a tomar un café. Seguro que tu equipo estará emocionado por comentar lo vivido, pero cuidado de no arruinar las salas ni los acertijos para otros clientes, ¡eso no es cortesía!

Se recomienda hacer un resumen juntos después de tu escape room para comentar algunos acertijos y soluciones que te hayas perdido mientras trabajabas en distintas partes del cuarto. Hablen de sus errores y aciertos, ¡y quizás decidan qué sala jugar la próxima vez!

Finalmente, si tu experiencia fue positiva, considera dejar una reseña online para que otras personas sepan lo divertido que fue. Esto ayudará a que la industria de escape rooms crezca, permitiendo la llegada constante de nuevas salas en tu zona y posiblemente mejorando la calidad y producción de las experiencias disponibles para ti.

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